Obra Nacional de la Buena Prensa
       
 

Intenciones del Apostolado de la Oración
Mayo, 2013

Intención general: Para que quien administra la justicia obre siempre con integridad y recta conciencia.

–Que los encargados de administrar la justicia en las naciones tengan una conciencia bien formada.
–Que no se dejen corromper por las riquezas pasajeras de este mundo.
–Que busquen ante todo el derecho y la equidad, para el bien común.

¡TE LO PEDIMOS A TI, SEÑOR JESUCRISTO, RICO EN MISERICORDIA!

“Nosotros, y sólo nosotros, podemos impedirle reinar [a Dios] en nosotros mismos y, por tanto, podemos poner obstáculos a su realeza en el mundo: en la familia, en la sociedad y en la historia. Nosotros, hombres y mujeres, tenemos la posibilidad de elegir con quién queremos aliarnos: con Cristo y con sus ángeles, o con el diablo y con sus seguidores, para usar el mismo lenguaje del Evangelio. A nosotros corresponde la decisión de practicar la justicia o la iniquidad, abrazar el amor y el perdón o la venganza y el odio homicida. De esto depende nuestra salvación personal, pero también la salvación del mundo”.

(S.S. Benedicto XVI. Discurso, 22-noviembre-2008)

Intención misional: Para que los Seminarios, especialmente los de las Iglesias de misión, formen pastores según el Corazón de Cristo, dedicados por entero al anuncio del Evangelio.

–Que los Seminarios sigan fielmente las disposiciones de la Iglesia para la formación de sacerdotes.
–Que capten, conserven y formen candidatos idóneos para la vida sacerdotal.
–Que sean lugares en los que se conozca y se ame a Cristo, para anunciarlo con ardor apostólico.

¡TE LO PEDIMOS A TI, VIRGEN MARÍA, MADRE DE LOS SACERDOTES!

“El Seminario en sus diversas formas y, de modo análogo, la casa de formación de los sacerdotes religiosos, antes que ser un lugar o un espacio material, debe ser un ambiente espiritual, un itinerario de vida, una atmósfera que favorezca y asegure un proceso formativo, de manera que el que ha sido llamado por Dios al sacerdocio pueda llegar a ser, con el sacramento del Orden, una imagen viva de Jesucristo, Cabeza y Pastor de la Iglesia”.

(Beato Juan Pablo II. Exhortación apostólica postsinodal, Pastores dabo vobis, n. 42)